Enlaces

Bienvenidos a este vuesto blog.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Reseña: TRILOGÍA VENGANZA Malenka Ramos.

Sinopsis:  Dominic Romano es un abogado prestigioso, poderoso y seguro de sí mismo. Aunque posee todo lo que quiere, jamás ha podido olvidar a Samara, la joven que se reía de él en el colegio. Ella es la razón de su vivir, la ama con la misma intensidad que la odia, por lo que no duda en hacerle pagar todo el daño que le causó tiempo atrás.

Junto a él, Samara conocerá una vida fuera de la realidad, en la cual el amor, el dolor, el sexo y la pasión se convierten en un torbellino que la transportará a un mundo donde lo correcto y lo amoral se confunden.
Pero Dominic no está solo; la finca Quimera se convierte en un segundo hogar para él y para una «familia» muy poco convencional. Allí no existen las normas morales, ni los límites, ni el miedo al qué dirán. Nada está prohibido en el palacio del delirio y nada sucede sin una razón...
Dura, polémica y cruel, Venganza es una trilogía pasional y cargada de sentimientos, que roza lo prohibido. Después de leerla te plantearás qué es realmente lo correcto.
Bienvenidos a Quimera... 


La primera pregunta que surge cuando una acaba esta trilogía es: ¿estamos todos locos o qué?
Y la segunda cuestión: No hay psicólogo que explique esto.

Desde luego, esas dos reacciones son comprensibles si leemos los tres libros con las gafas de la cacareada "normalidad" puestas y con las cartolas de los prejuicios de acompañante.
Y por supuesto no apta para aquellas que no distinguen la manicura del orgasmo. Sí, por desgracia hay muchas sueltas.

La trilogía más "polémica" (no tanto cuando lees entre líneas y analizas las cosas en vez de criticar a la ligera) viene precedida de un montón de opiniones sobre temas muy serios que sacados de contexto crean ampollas.
Yo he visto auténticas barbaridades por ahí, mucho más bestias que la propia narración de la novela y todo porque como siempre cogemos la sartén por donde más quema. (Al parecer un defecto incorregible de este país)

La historia plantea algo a lo que no estamos acostumbrados y de ahí que nos rechine todo, empezando por tener que aguantar a unos tipos (hablo en plural porque no se se salva ningún personaje masculino) que llevan lo del orden y la disciplina hasta límites insospechados.
Cuesta aceptar que una mujer se someta voluntariamente a ese estilo de vida donde parecen no tener ni voz ni voto ni visos de conseguirlo. Un estatus en apariencia muy similar al que por desgracia existía hasta bien entrado el siglo XX, sin embargo, a medida que lees y pese a que tus principios feministas te empujan a protestas caes en la cuenta de algo muy curioso... Ahora mismo ¿cuantas mujeres están sometidas por motivos económicos, sociales, de conveniencia? 
¿A que todos conocemos a alguna que si pudiera mandaba al cuerno a su pareja pero no lo hace porque se quedaría con una mano delante y otra detrás?
¿Cuántas parejas siguen juntas por que les conviene?
Así pues ¿por qué nos justa tanto ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio?
Y lo más importante ¿cuándo vamos a aprender a diferenciar la ficción de la vida real?
Las novelas nos cuentan una historia, no tiene porque ser real, ni pasarnos a nosotros ni querer que nos pase. Tampoco hace apología de nada porque siguiendo ese ridículo procedimiento, si un personaje de una novela, repito de ficción, es drogadicto, ale, el autor hace apología de las drogas. Tan simple como ridículo.

Ahora vayamos a la historia. El chico malote y dominante y la chica en apariencia segura de sí misma y triunfadora tienen un asunto pendiente, bueno, él, Dominic cree tenerlo y arranca la historia.
A partir de ahí se suceden las escenas que se presuponen fuertes por su contenido pero que yo creo que son más fuertes por su significado. vale, él la somete a lo bestia, sexo a tutiplén, castigos y medidas correctoras (algunas más duras que otras) pero... ¿ella protesta? Lo intenta, desde luego, no obstante lo que se rebelan son sus convicciones, como nos pasaría a muchos.
Y a partir de ahí se establece una especie de relación condicionada no sólo por la personalidad de ambos sino también por el entorno que les rodea y es que la casa, podríamos decir "familiar" no es una bonita villa en el campo, es mucho más y allí conviven personajes de lo más variopinto, cada cual con una parafilia a cuestas.
No niego que algunos pasajes me resultaron desagradables (no soy amiga de duchas frías) otros desconcertantes (Luis, el amigo del alma y pervertido a ratos siempre en medio) y otros empalagosos (luna de miel) pero sin duda hay escenas que merecen un millón de aplausos porque ahí me quité el sombrero: los juegos del dolor. (No lo explico porque os jorobaría una gran sorpresa)
 
Como en toda gran historia de amor que se precie debe haber dificultades, celos (infundados o no) terceras personas (pero no como entendemos que suele ser la intromisión de éstas) y envidias, muchas envidias.
Por supuesto el poderío económico y social es evidente pues ciertas perversiones no podrían llevarse a cabo si no se tiene el riñón bien cubierto, lo cual da paso a la aparición de muchos secundarios que actúan un poco bajo el estereotipo mafioso italiano, eso sí, con interesantes vicios sexuales. (como si se tratara de una revisión muy moderna del Padrino)

Contaros el desarrollo de todo esto es estropearos la lectura. Así que sólo os puedo recomendar leerla si estáis dispuesto@s a apartar ciertos prejuicios, a quitaros la venda de la normalidad y a olvidar lo que por ahí se cuenta sin, creo yo, que otra intención de criticar por criticar.