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Bienvenidos a este vuesto blog.

domingo, 19 de mayo de 2013

A CONTRACORRIENTE, presentación en Burgos, 17 de mayo.

Sé que esto debería haberlo hecho antes, pero no he tenido tiempo así que allá vamos.

Viernes, 17 de mayo de 2013.

Había llegado el día de la presentación en mi ciudad y yo no quería ponerme nerviosa, más que nada para no hacer el tonto, así que nada mejor para ello que rodearse de buenas amigas (incluyendo a aquellas que te dejan boquiabierta cuando aparecen sin avisar) y conocer a otras que han venido a verte.

Antes de la cita "oficial" hicimos un poco de turismo por la ciudad y he aquí las pruebas:


Frente a la catedral, Noelia Amarillo, Ascen y yo.


En la plaza Mio Cid, Noelia A. Merche D., sus dos niños y yo.


En el paseo del Espolón, Ascen, Noelia, los niños de Merche y yo.


Y después del paseo por el centro histórico nos fuimos al centro comercial donde estaba la librería Hijos de Santiago Rodríguez, donde se celebraba la presentación.
Antes nos sentamos un buen rato para hacer lo que más nos gusta, a parte de sacarnos fotos, claro está, y es conversar.


Y reírnos, faltaría más.
Aquí un nutrido grupito representativo.

Llegó la hora y nos pusimos serias para abordar la presentación como debe ser y debo confesar que fracasamos estrepitosamente.


Comenzamos el acto y como era de esperar nos animamos y como era de esperar hablamos de todo, incluyendo el libro.
La autora (yo) entre dos tías geniales, Merche Y Noelia.

Después, como no podía ser de otra manera hicimos las consabidas fotos de familia y firmamos libros. (Aquí nos quedamos literalmente "muertas" al conocer a dos tías estupendas que vinieron de Barcelona)


Junto a la pirámide de libros.


Firma que te firma. 

Y así, como si nada, se nos hice la hora de cerrar.

Debo decir y confesar que da gusto estar rodeada de gente estupenda que se hacen una panzada de kilómetros para venir a visitarnos.

Sólo me queda daros las gracias a todos.





viernes, 10 de mayo de 2013

Reseña: Una noche nada más - Tessa Dare.



Sinonsis:
Cala Espinada es el destino preferido de cierto tipo de damas bien 
educadas: muchachas enfermizas, escandalosas o muy tímidas; jóvenes esposas desencantadas con el matrimonio o jovencitas demasiado encantadas con hombres inadecuados. Pero también es un paraíso para los que viven allí.

Victor Bramwell, teniente coronel del Ejército británico, alejado del servicio por una herida de guerra, está dispuesto a cualquier cosa con tal de recuperar su comisión. Incluso a convertirse en el conde de Rycliff y a crear a toda costa una milicia en Cala Espinada. Por supuesto, ese no es lugar para alguien como él; allí solo hay solteras... y ovejas. Aunque también está la exquisita Susanna Finch, una mujer decidida a llevar a cabo su utopía personal y salvar un ejército de damas, reivindicativas, modernas, de las garras de los hombres de Bram.

Se ha declarado la guerra entre los dos bandos y ninguno de ellos está dispuesto a ceder.


Puede que mucha gente se queje de que sólo se editen novelas eróticas y ya ha quedado clara mi postura al respecto: no es cierto.

Por eso, aunque sorprenda , yo he leído una novela de regencia, sí, exactamente, de regencia, cosa que por otro lado puede resultar chocante, no obstante diré a mi favor que de vez en cuando hago un viaje a este periodo histórico, pese a que siempre sospeche que me tenga que dar de codazos entre tanto lord y lady, pues dudo que haya espacio para más dentro de este sobre explotado escenario histórico.

Vale, tras mi arrebato justicativo voy a hablar del libro.

La sinopsis deja claro que nos vamos a encontrar, así que no ahondaré en ello. Sí es cierto que el argumento (y ojo, esto no es una crítica negativa sino un apunte) se parece un poco a la peli La mandolina del Capitán Corelli. Aunque aquí nuestro prota, Bram, no tiene ni puñetera idea de tocar un instrumento (musical)

Una de las razones por las que me atreví a leer este libro, pese a mi obstinación en apartar de mis lecturas regencia, fue leer el primer capítulo.

Me encontré con una forma de narrar muy particular, muy de indirectas, recurriendo a comparaciones divertidas y si bien se expresa con eufemismos éstos no estropean el ritmo.
Por supuesto, otro de los puntos fuertes es, aparte del entretenido tira y afloja, los pensamientos no expresados en voz alta de los dos protas, en especial de ella.

Bien, la relación de ambos comienza con un encontronazo con conato de experiencia relgiosa, aunque apartan un poco la idea hasta que no pueden más.
Las indirectas y los dobles sentidos mantienen al lector entretenido, pese a que sabes que están hechos el uno para el otro (a ver, esto tampoco es negativo, es romántica, el 99.9 % de las historias tienen hapyy end) 

Sonríes, sin evitarlo cuando él tiene que enfrentarse a un coro de mujeres (no tan debiluchas como aparentan) o cuando, como todo hombretón decide ir a la taberna del pueblo a empinar el codo y se encuentra un salón de té.

La escena más memorable está protagonizada por un secundario de lujo, joer, lo que me pude reír con el primo de Bram. Colin, un aristócrata, crápula (ves, es regencia, siempre tiene que aparecer un lord vicioso y no pasa nada) cuando decide reconquistar el pueblo para los hombres y alienta a los presentes, empezando por el cambio de nombre del salón de té (la cándida mariposa) por otro más "masculino" y en el proceso arenga a su hombres para que les suba la testosterona. Colin sé que tiene su libro, y que saldrá en breve y que me lo leeré sin dudarlo, porque intuyo quién va a ser su oponente (lo intuyo porque viene un avance al final de esta historia)

Las escenas hot son, como era de esperar convencionales, (no pasa nada, puedo devorar una novela donde el prota no saque la mano a pasear y divertirme) aunque tiene un punto a su favor, huye de los eufemismos, es decir, no llamas a cada cosa por su nombre, pero no me jorobas la narración con dobles sentidos y con eso ya se ha ganado mi aprobación.

Una buena historia, con ingredientes originales que demuestra que hoy en día se pueden escribir novelas divertidas sin subirse al carro de la erótica (al que por cierto no es tan fácil subirse y que no garantiza que te publiquen, por si acaso alguien lo piensa)  para publicar, es decir, una novela entretenida y bien llevada sabe coexistir con las modas.
Véase ésta como ejemplo.



jueves, 2 de mayo de 2013

Escribir erótica es como hacer la lista de la compra...

... O eso es al menos la impresión que dá cuando una lee comentarios que pululan por la red, quejándose de que ahora sólo se edita este género (tan ninguneado con anterioridad)
Bien, pues yo, fan reconocida desde mi 70% de lectora y mi 30% de escritora, he pensado mucho en ello y lejos de enfadarme me he puesto a reflexionar comparando la erótica con otros géneros románticos.

Y he llegado a la siguiente conclusión, escribir romántica histórica está "chupao", porque coges un acontecimiento relevante de la historia, en donde ya tienes la trama, personajes ilustres, ambientación, te copias la cronología e introduces a tu parejita feliz y ¡zas! novelita terminada, además podrás rellenar y rellenar capítulos contándonos cómo era la casa, cómo se vestía ella, cómo se vestía él, cuántos libros había en la biblioteca, cómo era el coche de caballos... o sea coser y cantar.
Y si elegimos regencia, ahí sí ya que es un juego de niños, un lord vicioso y una virgen etérea y tracatrá, trescientas páginas del tirón, además la noche de bodas es facilísima de escribir: Y entonces él la beso, a la mañana siguiente...

Con la novela paranormal he llegado a la misma conclusión, y además en este caso como todo el inframundo te lo inventas según tus necesidades, pues aún mejor, te ahorras el copiar y pegar de la wikipedia; con tal de tener bichos raros que vuelen, muerdan, maten y se transformen, punto pelota. Eso sí, hay que acordarse de que los enamorados sean de la misma especie para poder arrejuntarlos un poquito. De no ser así imprescindible un ser superior que todo lo puede y arregle el acoplamiento, no nos vayamos a quedar sin escenita hot.

¿Y qué decir de la romántica contemporánea? Oh, está sí que es fácil, dos personajes, una oficina, un vecindario o un colegio mayor. Tres miradas de cordero "degollao", dos malos entendidos, mucha ropa de marca, cenas de lujo y catapún, novela finalizada.
Eso sí, acordarse de que él tenga unos vaqueros desteñidos de tiro bajo para cuando al final vaya a recuperar su amor pueda dejar el traje en la tintorería.

Por supuesto las historias de intriga son coser y cantar, un malo, a ser posible psicópata norteaméricano (que allí andan más zumbados que en Europa) una joven pero decidida investigadora, del FBI, un sospecho cañón al que "vigilar", releer el silencio de los corderos, y listo, novela guapa, guapa.

Y para quienes desean animarse con la erótica y así conseguir que les publiquen , nada, esto es todavía más fácil, un desnudo integral, un machoman con vaso de tubo de serie, follador experimentado y una chiquilla, deseosa de tener una experiencia religiosa, unos látigos, esposas o la pala de pin-pon (de adorno o como complemento), culo en pompa y tres o cuatro zas, zas. Eso sí, acordarse de no escribir todo con eufemismos, que queda feo. De vez en cuando una polla para que la gente no se despiste.

¿Verdad que no es tan fácil?

Quienes escriben histórica se subirán por las paredes, al igual que el resto, me tacharán de flipada o algo peor, pero todo esto (tratado con un gran sentido del humor, of course) no hace más que poner de relieve algo fundamental, escribir una historia, sea del género que sea, cuesta tiempo y esfuerzo, horas sentada delante de tu ordenador encajando piezas y construyendo unos personajes.

Cierto que jode el rechazo editorial, y veo que ahora las editoriales han encontrado una nueva "coletilla" para rechazar lo que nos les interesa. Si antes era el silencio o el consabido: "Nos gusta cómo escribe, es una novela original, divertida, pero no entra en nuestros planes editoriales" ahora se refugian en ¿Es erótica?

No hace mucho, a una novela erótica y/o lista de la compra directamente la rechazaban con el argumento de "eso no se puede publicar, rebaja las escenas y veremos"  ahora (por fin) eso ha pasado a la historia.

Ni qué decir tiene que muchos autores siguen en su línea pre-boom erótico y les va fenomenal, así que cuestionar el éxito del FCF* o su supuesta "facilidad" carece de lógica.




FCF: folleteo con fundamento.