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Bienvenidos a este vuesto blog.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Una buena noticia.

Hoy han publicado en la web de Éride Ediciones la lista de los 100 mini relatos seleccionados y estoy encantada de la vida porque uno de ellos está escrito por mí.



¡Enhorabuena al resto de los elegidos!

lunes, 19 de diciembre de 2011

Con la misma ilusión

Seis meses después de su publicación y me siguen llegando reseñas como ésta. Y yo la leo con la misma ilusión que la primera.




Es el el blog : fantaseando entre libros


Y de paso dejo otro de los montajes que me han llegado. ¡Me encanta estas cosas!

viernes, 9 de diciembre de 2011

Dos nuevas reseñas.

Dos nuevas reseñas de DIVORCIO, y ya he perdido la cuenta.

Leer RESEÑA 1  en el blog de literatura romántica y otros

Leer RESEÑA 2 en el blog de criticonas de la red.


¡Gracias!

martes, 22 de noviembre de 2011

ME PERTENECES - SHAYLA BLACK

Sinopsis:


                                         A pesar de haberse visto obligado a romper con Tara de forma traumática hace ya diez años, Logan ha sido incapaz de superar su amor por ella, lo que le ha llevado, entre otras cosas, a enrolarse en el ejército y convertirse en un Amo especializado en dominación. Ahora, Tara, que ha terminado siendo una mujer de espectacular belleza y agente del FBI, se ve en la obligación de salvar a su mejor amiga, secuestrada por una red de trata de blancas oculta tras la fachada de un elitista club de Dominación. Para conseguir su objetivo, tendrá que introducirse en un mundo completamente desconocido para ella, que va en contra de sus principios más elementales, pero que descubre con sorpresa que la excita mucho más de lo que hubiera podido llegar a imaginar. Sin embargo, se encuentra con un problema: Logan reaparece en su vida, ya que resulta ser el Amo que la preparará para llevar a cabo la peligrosa misión, que puede acabar con su vida y, peor aún, romperle de nuevo el corazón...


     No le tenía yo ganas ni nada a este libro y lo primero es felicitar a la editorial por publicarlo al poco de salir en inglés, cosa que se agradece y que no sé por qué no lo hacen las demás.
En ME PERTENECES no vamos a encontrar nada nuevo, el tema no va a sorprendernos ni tampoco le vamos a buscar tres pies al gato, ya hemos leído a Shayla Black antes y por lo tanto sabemos de qué va.
Y eso es lo bueno de esta autora, sabes de qué pie cojea y te sigues enganchando desde el principio. Y no sólo eso, también piensas en el siguiente libro.
Centrándonos en la historia principal diré que la sinopsis explica perfectamente de qué trata por lo que nadie va a llevarse a engaños.
Como es habitual en la autora hay FCF (folleteo con fundamento) y ¡Desde el capítulo uno! eso sí que es toda una declaración de intenciones, sí señor.
Pero no descuida el lado tierno ni el lado sentimental de la historia, aunque a veces cueste entender cómo puede surgir el amor entre zurra y zurra, pero haberlo hay.
    Las escenas hot, marca de la casa, son todo lo explícittas que deben ser, (aunque después de haber leído Hacia el Edén, de Anne Rice, ya estoy curada de espanto, ese sí que se mete de lleno en el tema de la dominación total) y se agradece, un leguaje claro y realista, sin mástiles, ni flor de mi secreto que tanto despistan y que tanto detesto.
Lo único que he echado en falta es la interacción de los personajes que ya conocemos, como ha venido pasando en los volúmenes anteriores, en ME PERTENECES (un título que suena mejor en inglés, Belong to me) la historia la llevan los dos protagonistas y poco más, el único segundario destacable en una Amo amiguete/colaborador de faenas del prota que me da a mí que va a tener historieta propia, pero creo que antes está Tyler (el guardaspaldas de Alyssa, la striper redimida de Deliciosa rendición)
   Por supuesto hay un malo que es un auténtico cabronazo y que como pasa casi siempre está más cerca de lo que crees, la autora aquí no se ha esmerado mucho en tapar el rastro pues se intuye practicamente al principio y se confirma enseguida, pero... ¿Qué importa?
Así que quienes tengáis dudas sobre qué pedir a los Reyes Magos, no lo dudéis, leeros el libro y confeccionad vuesta lista de deseos.



martes, 15 de noviembre de 2011

LARISSA IONE - JINETE ETERNO.

Sinopsis:

Su nombre es Ares, y el destino de la humanidad descansa sobre sus poderosos hombros. Si cae presa de las fuerzas del mal, el mundo caerá con él. Como uno de los cuatro guerreros del Apocalipsis, es mucho más fuerte que cualquier mortal, pero ni siquiera él puede luchar eternamente contra su destino. No cuando su propio hermano trama algo contra él.

Pero existe una última esperanza. Poseedora de un don que otros humanos no pueden o no quieren comprender, Cara Thornhart es al clave para la seguridad de Ares y de su destino. Pero involucrar a Cara resultará ser arriesgado, más allá del enloquecedor y peligroso deseo que los domina nada más conocerse. Pues mantener a raya la oscuridad eterna podría tener un precio escalofriante: la vida de Cara.


La primera vez que pillé por banda un libro de esta autora y leí el argumento pensé: uy, otra que lo intenta con lo paranormal y luego se queda en los mundos de Yupi.
Error, gran error, pues consiguió que me enganchara, a pesar de tener que hacerme un árbol genealógico/diccionacio de clases de demonios para no perderme.
Así que cuando vi este título, que comienza una nueva saga, me lancé a por él.
La cosa es muy sencilla: hay cuatro jinetes de la apocalipsis y hay que procurar que ninguno de ellos haga honor a su sobrenombre porque entonces se lía parda. ¿Qué hay que hacer para que esto no ocurra?
Os podría decir que leer el libro, pero voy a ser buena y os lo contaré.
Por lo visto cada uno tiene un "agimortus" o factor desencadena la rotura de su "sello" y si esto sucede se pasan al bando del mal y los humanos sufriremos lo indecible, claro, son los jinetes del apocalipsis, lo que se dice tonterías no hacen.
Pues (qué mala suerte) va y se rompe el primero, así que los otros tres hacen lo que pueden para evitar ser arrastrados y es que Peste ( el primero que la lía) es un bicho de cuidado y como su propio nombre indica se dedica a contagiar lo que puede por el mundo.
Sus otros tres hermanos se unen para detenerle pero por una de esas cosas de la vida se cruza en su camino la especie más débil: una humana. La pobre, de repente, se ve metida en un mundo donde hay: demonios, sabuesos del infierno, ángeles caídos, ángeles buenos, satanás buscando novia, jinetes con caballo de serie... osea un tuti fruti de cuidado.
Para más inri ella recibe, aparte de la mordida del sabueso, el agimortus o llave que libera el mal de un jinete: Ares.
Resumen: está bien jodida.
A partir de aquí empieza la lucha por varias razones:
Hay que proteger a la humana hasta que consigan un ángel caído para traspasar el dichoso agimortus, pero va a ser difícil porque estos caen como moscas.
Hay que procurar que Peste deje de liarla.
Hay que procurar que no se rompan los tres sellos restantes.
Para ello recurriran a extraños aliados, y aquí es donde el libro se mezcla con los anteriores de la serie demoniaca y dónde aparecen sus protagonistas.
Se puede leer de forma independiente pero ayuda haberse devorado los tres anteriores para que no nos descoloquen los demonios esos raritos o que hay un hospital del inframundo.
Como es normal se deja la puerta abierta a los siguientes volúmenes, lo cual está bien, sólo esperemos que no tarden en publicarse.
La única cosa negativa es que los títulos van a ser todos JINETE nosequé, y luego te lías un poco.


lunes, 7 de noviembre de 2011

Una reseña más.

Uff, hoy una amiga, que está pendiente de mis cosas (gracias, guapa) me ha enviado este enlace, y aquí os lo dejo.

Una no sabe ya como dar las gracias a la gente, voy a estar endeudada de por vida.

Esta reseña es del blog LEER SIN LÍMITES.

Leer la reseña.


¡GRACIAS!

miércoles, 26 de octubre de 2011

Yo no quiero ser así.

Últimamente me paso muchas horas en la sala de espera de la consulta y a veces me olvido un libro para leer, así que tiro de las revistas allí dispuestaS para hacer más llevadera la espera.
He tenido el dudOso placer de echar un vistazo a unas cuantas revistas mal llamadas femeninas y ¡Horror de horrores! ¿De verdad piensan que somos asi?

1.-Adictas a la moda sin Mirar la etiqueta del precio.
2.-Adictas a la cosmética de alta gama, osea pagar 150€ (o más) por tarro de crema de 50ml.
3.-Perseguidoras compulsivas de un hombre que nos resuelva la vida.
4.-Atletas del tacón capaces de trabajar 10 horas sobre 10 cms.
5.-Visitantes asiduas (1 vez a la semana) a nuestro estilista de cabecera.
6.-Visitantes asiduas (todos los días, porque sino no pescaremos a un tipo que nos resuelva la vida) a nuestro "personal trainer"
7.-Expertas en decoración de interiores, nada de Ikea o similares. Podemos perder dos días eligiendo telas para el estampado del sofá.
8.-Expertas en cocina, es decir en elegir una cocina sofisticada, de última generación que no usaremos jamás.
9.-Nuestros niñ@s seráN los más monísimos de la muerte porque les inculcaremos desde pequeños todos estos valores.
10.-Ni qué decir tiene que somos unas diosas del sexo con los cuatro consejillos que nos dan, el resto de nuestro atractivo viene dado por los complementos en los que nos hemos gastado un pastón.

Parece que exagero, pero no. ¿Os habéis fijado en cuando nos proponen los "básicos de moda" para la temporada?
Como todas tenemos el morro bastante fino nos encanta el modelito, pero luego te vas a la letra pequeña y ves que esos botines ideales, para combinar con todo, cuestan 495.-€ (dile a una cajera de supermercado que sueña con ser mileurista que son los botines más fashion, a ver qué te dice)
Eso cuando consigues medio párrafo para leer porque el 90% de la revista es publicidad, a toda página, de marcas de moda (de las caras) Osea, que leer más bien poco.
Para disimular ponen dos recetas de cocina (fáciles, somos mujeres multi tarea) para que de vez en cuando uses tu cocina ultramoderna.

No he visto más ciencia ficción en mi vida. ¿Hay alguna que pueda vivir así? ¿En permanente estado de alerta para estar siempre divina de la muerte? ¿Cuándo trabajas? ¿Cuándo pasas tiempo con tus hijos? (No vale llevarles al fotógrafo para inmortalizar el recuerdo) Porque le dices a una que trabaja en una fábrica (y que ha puesto un palet de velas al santo correspondiente para que la renueven el contrato) que tiene que darse tres mascarillas protectoras a la semana en el pelo para contrarrestar los efectos del frío. Después que vaya con su personal trainer a establecer un programa de ejercicios adaptado a sus necesidades y para rematar ir de shoping (no vale grandes centros comerciales ni outlets) sólo tiendas de marca a renover su fondo de armario.
Y claro, tiendas para tallas 36 o menos, no contemplan las que empiezan por 4, por lo visto nadie , en este país, gasta una 44 o más, yo debo ser la única, por eso nunca hay disponible.

Total, que después de tanta ciencia ficción una se pregunta cómo es posible que eso esté a la venta y que alguien lo compre. Si sigues sus consejos o te buscas un tipo rico y altruista (claro, has confiado en sus indicaciones y ya le has pescado) o te arruinas el primer mes. No hay sueldo (hablamos de realismo) que permita tales indicaciones, porque la posibilidad que seas tú misma quien gane un pastón queda descartada (no tienes tiempo para trabajar)

En vez de fashion victims son tontas victims.
Yo creo que cuando sales de la tienda con tu crema de 150.-€ suena el WE ARE THE CHAMPIONS dentro del establecimiento y que los vendedores piensan: otra ilusa que ha picado.

Prometo que el próximo día llevaré un buen libro para que no vuelva a necesitar abrir una revista de esas.



miércoles, 19 de octubre de 2011

YA "SEMOS" EUROPEOS.

Así a lo tonto, no sé por qué, o cómo ha sido, una librería on line alemana ha decidido (cosa que está muy bien) poner a la venta libros en castellano de autoras españolas.
Entre las cuales me incluyen.

Mirad

enlace

No dejo de sorprenderme. Y de alegrarme, por supuesto.
Desconozco el criterio que han utilizado para elegir a las autoras, pero estoy alucinada.
Ojalá pronto estemos ahí TODAS dando guerra.

martes, 18 de octubre de 2011

¡Las ranas al poder!

Sinopsis:


Marta Rodríguez es una joven y divertida madre soltera que conduce una Honda CBF 600. Trabaja en el taller de moda flamenca de Lola Herrera, donde hace un poco de todo. Tan pronto soluciona temas de banco como diseña y cose el mejor vestido de flamenca. La vida de Marta, y su entorno, da un giro de 180 grados cuando el hijastro de su jefa, Philip Martínez, un empresario inglés, serio a la par que sexy, se cruza en su camino. ¿Qué será Philip, una rana o un sapo más en el gran charco de la vida?




Vamos a ver cómo explico yo a la concurrencia todo cuanto se puede una encontrar en este libro. Empezando por la curiosa portada (que me encanta) no hay descamisado, ni damas desmayadas, ni nada que se le parezca, todo un acierto.
Pero como no hay que juzgar el libro por la portada...
En fin, desde principio a fin es una larga lista de situaciones diarias, eso sí, muy bien contadas por Megan, con su toque de gracia y humor, lo cual hace que su lectura no resulte pesada, anima a seguir devorando páginas hasta que te terminas el libro, aunque hubieses deseado que no finalizara nunca.
Se incluyen toques dramáticos (lógico, hay una adolescente por medio) para que no todo sea coser y cantar.
La relación entre Marta y su rana inglesa es de todo menos la típica de unos tortolitos, cada uno tiene sus razones para no comportarse como se espera y juegan al despiste, al "no te ajunto", ahora sí pero después no... hasta que las cosas cambian, pero aún así ella que es prima de don Erre que Erre se niega a aceptar la realidad. Y él, por si acaso, la "ayuda" de una forma muy particular.
Hay cientos de frases y diálogos memorables, pero sin duda, el más acertado (según mi modesta opinión) y si no recuerdo mal es la frase que le dice Marta:
"Vaya máquina que llevas entre las piernas, podría pasarme el día encima"
(Perdón si la cita no es textual pero la idea os aseguro que sí)
Para saber de qué habla ella leed el libro.
Sólo le pongo una pega: el desenlace, después de tantos dimes y diretes, después de tantos malentendidos se solucionan las cosas muy rápidamente, me hubiera gustado(quizás me lo estaba pasando tan bien que no quería ver la palabra fin) más líos, incluso cuando las cosas parecen arreglarse.
Y no nos olvidesmos los amigos, su jefa, miarma, que salada. Patricia (la bajita culona, que ésta también tiene su historieta) , Adrían el amigo gay que todas queremos con sus comentarios acertados. La hija, Vanesa (adolescente inconsciente) el padre de Phillip, (modosito) y el resto, cada uno aportando su granito de arena para que la historia funcione.
No me extraña que esté "reventando" las listas de ventas.
Un género único (El chick-lit ibérico) cuya única representante (así de memoria no recuerdo a ninguna más) nos regala otra muestra para divertirnos y para afianzar el gérero.
Me muero por leer la siguiente novela de megan.


jueves, 13 de octubre de 2011

Nueva reseña de DIVORCIO, y ya van unas cuantas, cosa, que por otro lado, no deja de sorprenderme.

Esta vez en el blog Fantastic Wonderland.

Leer reseña.


Muchísimas gracias.

Entrevista en el blog: el mundo de la fantasía.

¡Qué despiste! se me ha olvidado copiaros en enlace, pero nunca es tarde.

Aquí os lo dejo, por si quereis echadle un vistazo la entrevista que me han hecho en el el blog EL MUNDO DE LA FANTASÍA.

LEER ENTREVISTA.


Muchas gracias.

sábado, 8 de octubre de 2011

Una reseña más de DIVORCIO.

Ya casi he perdido la cuenta, pero me sigue sorprendiendo, gratamente, por supuesto, que sigan acordándose de DIVORCIO y reseñándo el libro.
Aquí os dejo en enlace y de paso echad un vistado a este blog.



LEER RESEÑA.

lunes, 3 de octubre de 2011

100 mini relatos de amor y un deseo satisfecho

Los relatos cortos no son lo mío, eso de condensar la historia supone un gran esfuerzo ya que has de dar toda la información posible sin extenderte demasiado, pero por intentarlo que no quede.
Bases del concurso.

Echad un vistado al grupo de editorial Éride en Facebook y animaros.

MICRO RELATO 1:

MEJOR ASÍ.
Hoy no soy ni la responsable ni la seria jefa de departamento que quiere conquistar a un compañero de trabajo.
Vestida con una de esas prendas, que a nosotras nos hace gracia y a ellos les excita, entro a un local donde la música ensordecedora no creo que me ayude, pero sé que él estará. Y me aguanto.
Mi ropa interior son tres gotas de Channel nº 5.
―Cuánto. ―me susurran el el oído.
No hace falta que me de la vuelva para saber que es él.
―Cuánto.
Repite la pregunta y me doy cuenta que que me ha confundido con un prostituta.
¿Debería sentirme ofendida o aprovechar la oportunidad...?
Dos horas más tarde me visto apresuradamente, antes de que él salga del baño, abro mi bolso y dejo cincuenta euros junto a la tarjeta magnética del hotel.
Cuando se despierte, se dará cuenta de su error.
Espero que también averigüe quien soy.


MICRO RELATO 2:

PUEDE SER.

Hace ya un buen rato que no deja de mirarme y debería empezar a ponerme nerviosa.
Está claro lo que pretende.
Puedo se estúpida y fingir.
Pero no me da tiempo, él ha hecho el primer movimiento.
Espero que me diga algo original, a estas horas no soporto tonterías.
―Te invitaría a una copa pero estoy seguro de que eso no es lo que deseas. ―me dice e intento buscar una réplica contundente, no me gustan los tipos arrogantes pero llevo unos cuantos embellecedores encima y supongo que he bajado mi nivel de exigencia; De todas formas de vez en cuando hay que hacer excepciones.
―¿Qué deseo?
Él me quita la copa, la deja sobre la barra y me ofrece la mano.
Es una invitación en toda regla.
Se le ve seguro de sí mismo.
Espero que cuando amanezca no tenga que asimilar una decepción más.


Este es mi relato erótico:

              Un día de estos - Noe Casado.
    ―Sinceramente, es la hija de puta más sádica que conozco.
    Fue el comentario de Patrick mientras recogía los documentos tras finalizar la reunión. Habían mantenido un tenso debate sobre los problemas de la empresa, pero pensaba que su jefa podía mostrarse más flexible respecto a la caída en las ventas.
    ―Ya veo ―murmuró John, su compañero, mirándole divertido.
    ―¿Qué ves? ―inquirió molesto ante el tonito de guasa. Por cómo guardaba papeles estos iban a quedar hechos un asco.
    ―Una cosita.
    ―No me jodas, tío, que no está el horno para bollos.
    Ambos salieron de la sala de reuniones, el uno cabreado y el otro tocándole la moral.
    ―¿Se puede saber qué te hace tanta gracia? Porque hasta dónde yo sé esa hija de su madre nos ha apretado bien las clavijas, deberías preocuparte por eso en vez de poner cara de payaso.
    ―Y tú deberías olvidarte de que es tu jefa e invitarla a salir. ¡Todos se han dado cuenta de cómo la miras!
    ―¿Pero tú estás bien de la azotea? Salir con ella, dice. Sí claro, ¿Y qué más?
    ―Hombre... yo te puedo dar un montón de ideas para después de la cena, pero estoy seguro que hasta tú puedes apañártelas. ―sugirió sin abandonar el tono bromista.
    No quería hablar más del tema porque el jodido John hasta puede que tuviera razón. Había intentado por todos los medios disimular la atracción, pero por los visto su fracaso era evidente para todos.
    Pero, joder, la sola idea de ir al despacho de Melisa y proponerle algo así...
    ―Decídete ya, campeón. Ve a su oficina, ya sabes que se queda hasta tarde trabajando, su secretaria ya no estará y si eres un poco espabilado hasta puede que te ahorres la cena. ―John movió sugestivamente las cejas.
    ―¿Y se puede saber a qué viene tanto interés?
    ―Ya que lo preguntas, en primer lugar si las cosas te salen medianamente bien puede que se te quite esa cara de mustio que tienes desde hace bastante tiempo. En segundo lugar puede que te desahogues un poquito, tío, ¿Desde cuanto no echas un polvo decente?
    ―Para tú información no necesito que me organices mi vida sexual. Y puesto que tanto te interesa te diré que el fin de semana pasado.
    ―Que follaras con una tía que te ligaste a las tres de la mañana no es echar un polvo decente. ―aseveró John ―Y en todo caso de haberlo sido no te pondrías en evidencia delante de ella.
    No hacía falta preguntar qué parte de su cuerpo se ponía en evidencia.
    ―No tiene ni puta gracia.
    ―Lo sé. ―dijo su amigo palmeándole la espalda. ―échale un par de huevos, no creo que te resulte muy difícil, que recuerde antes no se te escapaba una.
    John animando al personal no tenía rival, pero claro, había un factor diferente en todo esto. Llevarse al huerto a una desconocida era cuestión de paciencia, intentarlo con tu jefa era jugarse todo a una carta.
    ―Creo que olvidas un pequeño detalle ―murmuró Patrick.
    ―Hmmm, ¿Cuál?
    ―Que tiene novio, pedazo de gilipollas.
    ―¿Y?
    ―Hay que joderse ―se pasó la mano por el pelo ―no creo que hoy sea el día elegido para serle infiel ¿No te parece?
    ―Repito ¿Y? ¿Desde cuándo ese es un obstáculo insalvable? Que conste, no debería ayudarte porque eres un dolor de huevos, pero he sabido por su secretaria que estar al borde de la ruptura. Por lo visto el novio es un muermo.
    ―Eres un chismoso de mucho preocupar.
    ―Ya, pero a ti te viene de puta madre.
    ―Ya veremos. ―dijo sin estar del todo convencido.
    Miró el reloj, las siete de la tarde. Allí no quedaba ni el apuntador. A excepción de Melisa que siempre se iba la última. Y estaba planteándose su suicidio laboral, acuciado por un amigo demasiado observador para su gusto.
    ―¿Puedo hacer una sugerencia más? ―inquirió John.
    ―No.
    ―Me da a mí que una mujer como ella es de las que necesitan mano dura, ya me entiendes...
    ―No digas más gilipolleces, por favor. No creo que sea de esas. ¿Tú la has visto bien?
    ―A diferencia de ti, que la miras como si fuera la solución a todos los problemas de la tierra, sí, me he fijado, en la forma en la que habla, en sus gestos; está muy segura de sí misma pero en el fondo busca otra cosa. Algo más intenso. Y si conocieses al novio... ―John negó con la cabeza. ―Entenderías lo que quiero decirte.
    ―Pues entonces tengo un problema serio porque me he dejado la bolsa de sado en casa, ¡no te jode!
    ―Qué poquita imaginación tenéis los heteros, ¡Por Dios!
    ―Mira, me voy a casa. No voy a escucharte ni un segundo más, me pones la cabeza como un bombo.
    Patrick le dejó plantado en medio del pasillo y se encaminó hacia su despacho, tenía que recoger los datos de los clientes para visitar en los próximos días y en vista de que esa noche no iba a tener nada mejor que hacer pues adelantaría trabajo.
    Con los documentos en la mano meditó las consecuencias de atreverse o no. John había realizado un trabajo de primera metiéndole el gusanillo de la duda.
    ¿Podía hacerlo?
    Al fin y al cabo era una mujer ¿No?
    Y él se quitaría de encima ese run run interior.
    Por no hablar del morbo añadido.
    ¿Y si era cierto lo que John insinuaba?
    ¿Y si se dejaba de elucubraciones y se iba para casa?

    * * *

    ―Adelante. ―murmuró sin despegar la vista de la pantalla. Se suponía que a esas horas estaría sola y que nadie molestaría, pero no, por lo visto siempre hay algún inoportuno visitante.
    Cuando le vio entrar se ajustó las gafas; el que faltaba, pensó con desagrado. El gallito del corral, el ligón oficial de la empresa, el tío más chulo y prepotente de la plantilla.
    Sabía que su cargo implicaba lidiar con tipejos así, de esos incapaces de asumir que una mujer está por encima de ellos, pero éste, como empleado insumiso, se llevaba la palma. Hacía de su capa un sayo, se pasaba por el arco de triunfo las directrices que ella marcaba y encima se empeñaba en discutir públicamente, de tal forma que siempre acababa con dolor de cabeza.
    No era tonta y sabía que él acataba las órdenes porque no le quedaban más cojones, no porque asumiera quién mandaba allí.
    ―¿Haciendo horas extras? ―peguntó con aire indiferente.
    ―No. ―respondió tragando saliva. Esto iba a ser más difícil de lo que pensaba. Como era de esperar, no iba a facilitar las cosas.
    ―¿Entonces? ―mantuvo su tono cortante.
    Patrick sabía que si empezaba con el rifi rafe verbal acabarían agotados pero no del modo que él quería, así que pasar a la acción era la única vía posible.
    Avanzó hasta situarse junto a ella, movió el sillón para encararla de frente y sin pensárselo dos veces (si lo hacía corría el riesgo de darse cuenta de lo que implicaban sus acciones) tiro de ella para tenerla de pie.
    ―¿Pero que...?
    ―Silencio. ―ordenó y se sorprendió a sí mismo por la vehemencia con la que había hablado pero especialmente por la cara de desconcierto de ella.
    Claro que Melisa no era una mujer dispuesta a claudicar a las primeras de cambio.
    ―Esto es una broma de mal gusto. ―se quejó intentando soltarse.
    Pero lo llevaba crudo pues la acorraló contra su propio escritorio, de tal forma que si pensaba moverse tropezaría con el cuerpo de él.
    Como se había dejado la bolsa de sado en casa se desabrochó la corbata y con ella amarró sus manos a la espalda, así mataba dos pájaros de un tiro, la tenía inmovilizada y evitaba que le sacara un ojo con las uñas.
    Aunque tanta improvisación podía jugarle una mala pasada.
    ―Eso para que te enteres. ―le espetó tras propinarle una patada en la espinilla.
    ―No gastes energías, esta vez me voy a salir con la mía ―aseveró inclinándola sobre la mesa dejando su trasero bien expuesto. ―Pero si insistes… ―¡Zas! El primer golpe resonó en toda la estancia al igual que los sonidos inarticulados de Melisa ante tal atrevimiento. ―¿Decías? ―preguntó empezando a disfrutar, no sólo el hecho de golpear tan estupendo culo sino por la escena en sí y sus implicaciones.
    ―¡Suéltame! ―exclamó enfadada. Muy enfadada. ―¡Ahora! O atente a las consecuencias.
    Patrick, que seguía sin plantearse esas consecuencias por miedo a perder el valor de continuar, se inclinó sobre ella hasta poder hablarla en su oído:
    ―No insistas. No chilles. No hay un alma que pueda oírte. No malgastes energías y acepta de una puta vez que ahora mando yo.―aseveró en voz baja, insinuante.
    ―¡Estás loco! ―chilló intentando disimular el escalofrío que sintió al escuchar tales amenazas. No debería reaccionar así, estaba perdiendo el norte.
    ―Veamos qué escondes debajo de esa falda negra.
    Sin vacilar bajó la cremallera situada en la parte trasera y poco a poco fue descubriendo algo con lo que no contaba: ropa interior roja.
    Recobró la movilidad en las manos para terminar de quitársela y poder contemplar a gusto lo que Melisa escondía. Pegó un silbido de admiración.
    ―Dime que llevas el sujetador a juego y me caso contigo.
    Ella casi se atraganta al escucharle. Definitivamente Patrick había perdido la cabeza. Pues claro que iba a juego. Quería replicarle de forma cortante pero él se encargaba de despistarla con sus manos trabajando sobre la piel expuesta.
    Notó cómo recorría desde el trasero hacia abajo, despacio, para que sintiera cada roce de las yemas de sus dedos, moldeando sus muslos, consiguiendo que gimiera por primera vez olvidando por un instante que no deseaba esto.
    ―No sigas, por favor. ―le dijo abandonando su tono cortante.
    No debería excitarse, no debería disfrutar, no podía estar pensando en dejarse llevar.
    Claro que él hizo caso omiso a tal ruego.
    ―Me encanta esa voz que has puesto ―canturreó él y acto seguido abandonó sus piernas para comprobar por sí mismo cómo conjuntaba la ropa interior.
    La incorporó para desde atrás y soltó uno a uno los botones de su blusa, esos botones que siempre observaba tensarse cuando se reunían y le hacían perder el hilo de la conversación. Ahora estaban a su alcance.
    Una vez hechas las comprobaciones la miró a los ojos, no supo interpretar bien su mirada. ¿Estaba verdaderamente disgustada? ¿Quizás ella no quería seguir con el juego? ¿A lo mejor debía dar marcha atrás?
    Acarició su pecho por encima del sujetador y salió de dudas. Ella entrecerró los ojos, no de esa forma que le advertía que se estaba metiendo en problemas, no, esta vez pudo ver que contenía la respiración, se estaba excitando y si no o declaraba abiertamente es porque seguramente quería mostrarse indiferente.
    Cuando apartó la copa observó que su pezón estaba duro, así que llevárselo a la boca resultaba imperativo.
    Melisa ya no pudo contenerse más. Sería estúpido fingir que su cuerpo no reaccionaba a las caricias de él. Hacía tanto tiempo que no se sentía así...
    No recordaba la última vez que su cuerpo respondía de esa forma, calentándose, preparándose, ansiando, necesitando... de un tiempo a esta parte sus encuentros sexuales se podrían definir como escasos y sobre todo decepcionantes. Carentes de emoción. Nada que con lo que ahora estaba sucediendo, permitiendo que sucediera, en su propio despacho.
    ―Deja de darle vueltas, va a suceder. ―él interrumpió sus pensamientos exponiendo claramente un hecho. ―No puedes.... ―cambió de pecho ―negar la evidencia.
    Pero qué arrogante, qué chulo, qué vulgar y qué bien sabe lo que hace, pensó mientras se arqueaba para facilitarle el acceso.
    Iba a dejar que ocurriera, a pesar de las implicaciones posteriores, iba a dejar que el gallito de la empresa la follara y ella iba a disfrutarlo.
    ―Deja de decir tonterías y desátame.
    ―No estoy tan loco ¿Sabes? ―respondió él a su orden mientras se dejaba caer de rodillas para encontrarse cara a cara con el tanga rojo que le traía por el camino de la amargura. Colocó las manos a ambos lados de sus caderas y sin más contemplaciones se lo bajó dejándola todavía más expuesta.
    Se movió inquieta, al fin y al cabo era la única que estaba casi desnuda, él sólo se había deshecho de su corbata.
    ―Precioso. ―ronroneó al tocar su bello púbico. ―Veamos que más sorpresas escondes. ―dijo sonriéndola.
    Ella inspiró bruscamente, al notar cómo unos dedos, bastante hábiles por cierto, separaban sus labios vaginales, cómo esparcían sus fluidos producto de la excitación y...
    ―¡Oh, diossssssssss! ―ya no quedaba sitio para la contención. La primera pasada de su lengua hizo que se quedara clavada en el sitio, que sus piernas se tambalearan y llegó a una conclusión: que si debía rogar para que continuara lo haría sin dudarlo.
    ―Joder, qué bueno. ―murmuró él sin despegarse demasiado de su piel, recorriendo con su lengua cada recoveco, cada milímetro, buscando con sus labios lo que seguramente ella le estaba pidiendo sin palabras.
    Se mordió el labio inferior al sentir cómo él acariciaba y presionaba sin descanso su clítoris, consiguiendo en cada uno de esos roces que avanzara un paso más hasta el orgasmo que últimamente resultaba tan esquivo.
    Pensar que era Patrick quien estaba entre sus piernas lamiéndola añadía puntos a esta extraña perversión, si a esto se sumaba el lugar dónde estaban... sus terminaciones nerviosas no dejaban de producir miles de ráfagas creando la situación perfecta para correrse.
    Estaba claro que sabía lo que hacía, aunque... si aceleraba un poco más...
    De repente él frenó en seco.
    ―¡Sigue! ―le exigió desconcertada. Todo iba a las mil maravillas.
    ―Ni hablar. ―él se puso de pie ―No voy a dejar que te corras tú sola, te conozco, luego eres capaz de dejarme empalmado. ―Empezó a desabrocharse los pantalones.
    ―¡No soy de esas! ―le espetó molesta por la velada crítica. ―No voy por ahí calentando braguetas, si es lo que insinúas.
    ―Pues me has tenido bien cachondo últimamente. ―replicó liberando su erección.
    Por supuesto la mirada de ella se dirigió hacia su polla, si no estuviera atada... las cosas que podría hacer. Estaba atada pero no amordazada, quizás...
    Se humedeció los labios pensando en la posibilidad de caer de rodillas y demostrarle qué tipo de mujer era, una que a pesar de que últimamente follaba menos que el chófer de papa, sí, tenía iniciativa, sí, quería echar un polvo y sí, necesitaba un buen revolcón.
    Se dejó caer y perdió el equilibrio.
    ―¿Se puede saber qué haces? ―preguntó él ayudándola a incorporarse. En un descuido, mientras buscaba un condón en su cartera, esa loca se había tirado al suelo. Cayendo de forma poco elegante.
    ―Demostrarte que sé jugar a esto también como tú. ―dijo orgullosa y señaló con un gesto su entrepierna. Después, para dar más efecto a sus palabras, se comportó como una descarada y mala actriz porno, sacó la lengua excesivamente.
    ―¿Quieres chuparme la polla?
    Hay cosas que nunca fallan, pensó.
    ―¿Te supone algún problema?
    ―Joder, no ―respondió dejando sobre la mesa el preservativo, aún en su envase. ―pero estás loca si voy a arriesgar mi integridad física metiéndotela en la boca. No me fío.
    Ella arqueó una ceja.
    ―¿De verdad no quieres? ―le preguntó con un tono sugerente sobreactuando.
    ―Ningún tío dice que no a una buena mamada pero no quiero correr riesgos.
    Un poco trastornado ante la invitación, sorprendido al ver a su jefa de rodillas ante él pero sobre todo confuso por haber rechazado tan sugerente propuesta la ayudó a ponerse en pie.
    Sin desatarla, no era tan tonto, la sentó sobre el escritorio y la posicionó a su antojo.
    ―¿De verdad no quieres que te la chupe?
    ―Deja ese tono de línea erótica y vamos al meollo de la cuestión. ―abrió con los dientes el envoltorio del condón, o al menos lo intentó.
    ―¿No tiene abrefácil?
    ―Joder, cállate, ¿de acuerdo? ―parecía enfadado consigo mismo por los problemillas técnicos.
    Ella se rió ante sus dificultades.
    ―¿Estás nervioso? ―puede que fuera el ligón oficial de la plantilla pero verle así la gustó.
    ―Follarse a la jefa no es algo que pase todos los días. ―refunfuñó.
    Y ella le sonrió, se sintió conmovida, por alguna extraña razón dejó de catalogarle como el típico chulito, de esos que te dicen nena y que se creen que son un regalo para el género femenino. Notó un pequeño gesto de vulnerabilidad, y la gustó, puede que la hablara en ese tono vulgar y despreocupado, al que no estaba acostumbrada, pero resultaba diferente.
    Por fin, enfundado, más que dispuesto y a punto de explotar se situó entre sus piernas.
    ―Bésame. ―le pidió en un susurró.
    ―¿Vas a morderme? ―inquirió él medio en broma.
    ―Depende. ―siguió en su papel de chica un poco guarrilla.
    ―¿De qué? ―jadeó al colocarse justo a la entrada y empujar con fuerza. Pasó una mano alrededor de su cintura para que con el ímpetu que mostraba no se alejara de él.
    ―De si eres tan bueno como dicen.
    Se limitó a sonreír de medio lado y metérsela hasta el fondo. Ella, al no poder sujetarse con las manos y depender de él para no caerse decidió utilizar sus piernas a modo de tenaza y anclarse a él.
    Inmediatamente el motor interno de Melisa empezó a subir de revoluciones, como cuando pisas el acelerador y observas al velocímetro ir subiendo, vas a infligir unas cuantas normas pero lo necesitas, al diablo con las consecuencias, pisas de nuevo el pedal y entra el turbo.
    ―Esto... es... jodidamente... bueno. ―Gruño al ritmo de sus embestidas.
    Ella no podía negarlo, pero siempre era mejor espolearle un poco.
    ―No... está... mal. ―jadeó.
    Patrick prefirió dejar ese comentario y concentrarse en lo importante. A la velocidad que había impuesto iba a ser cuestión de cinco minutos llegar a la meta y, si bien resultaba tentador, la sola idea de dejarla a medias, exponiéndose a los comentarios mordaces posteriores, le hizo recapacitar y esmerarse, aún más.
    ―La próxima vez lo haremos en mi cama. ―aseveró arriesgándose.
    ―O en la mía. ―dijo ella sorprendiéndole.
    Ninguno de los dos era muy consciente de lo que esas palabras implicaban, pero ya se sabe que en ciertos momentos se pierde momentáneamente la capacidad de raciocinio.
    Melisa, que ya no sabía cómo sujetarse, cayó hacia atrás, arrastrándole consigo. No le importó, ni loco iba a perder el contacto, ella estaba a punto, notaba su respiración alterada, sus piernas abrasándole, sus músculos internos exprimiéndole y sus dientes marcándole el hombro.
    Un poco más, rogó en silencio, un poco más. No era muy amiga de esa postura pero por una vez, y sin que sirva de precedente, estaba recibiendo la estimulación necesaria para alcanzar el orgasmo.
    ―Sí, sí, síííí, oh, joder, sí.
    Esos gritos fueron música celestial para sus oídos pues, además de confirmar que había hecho los deberes, le daban vía libre para alcanzar su propio clímax.
    Y lo hizo clavándole los dedos en las caderas, dejando su propia marca, tal y como ella, con toda probabilidad, había hecho en su hombro.
    Cuando consideró que podía respirar medianamente bien se levantó, se ocupó de deshacerse del preservativo, después se inclinó para recuperar su corbata y le dio un pequeño masaje.
    Melisa rotó los hombros, bien valía unas pequeñas molestias a cambio del placer recibido.
    Él se subió los pantalones y de paso recogió del suelo las prendas de ella, en silencio se las entregó.
    ―No tan deprisa. ―dijo ella recuperando su voz de mando.
    Patrick cerró los ojos, ahora venía su defenestración.
    Ella se bajó de la mesa le quitó la corbata de las manos, observó su estampado y acto seguido levantó el cuello de su camisa para colocársela, en silencio le hizo un nudo perfecto.
    Después le empujó hasta que quedó sentado en el sillón y se subió a horcajadas.
    ―Me das miedo.
    ―Dime una cosa. ―le pidió apartando los inoportunos pantalones. ―¿No tenías pensado invitarme a cenar antes?
    Tardó un poco más de la cuenta en procesar y sopesar todos los significados de la pregunta.
    ―Puede ser. ―dijo mirando hacia abajo e inspirando para aguantar la tortura de unas manos recorriendo su polla en vía de reanimación. ―Pero a estas horas puede que... ―hizo una pausa al sentir que ella se alineaba perfectamente para ser penetrada ―... nos cueste... un poco... encontrar... ¡joder, qué bueno!
    Ella empezó un balanceo suave, rítmico y constante. Ahora tenía la sartén por el mango y a él no le importaba.
    ―No vuelvas a atarme. ―susurró mordiéndole la oreja. ―Ni a azotarme. ―otro mordisco porque sí ―A menos que yo te lo pida.
    ―De acuerdo.
    Cuando quince minutos más tarde ella descansaba sobre su hombro, él la peinaba distraídamente y ambos recuperaban sus biorritmos, ella murmuro:
    ―¿Qué pasará después de haber follado unas cuantas veces, de haberme invitado a cenar y de discutir acaloradamente?
    Él sonrió.
    ―Primero, deja a tu novio, segundo, pide mi traslado a otro departamento y tercero, ¿En tu casa o en la mía?

jueves, 22 de septiembre de 2011

Nueva reseña de DIVORCIO.

Pues nada, que en el blog LETRAS, LIBROS Y MÁS, se han acordado de mí (gracias) y de mi libro ( más gracias) y han opinado.

Leer reseña.


Muchas gracias.


Cada día me sorprendo más de las lecturas que sacan de mi novela!!!!

martes, 20 de septiembre de 2011

ROMEO, ROMEO - Robin Kaye.

 Sinopsis:
A Rosalie Ronaldi solo le preocupa su carrera. Sobrevive a base de martinis y comida basura, tira los zapatos bajo la mesa del comedor, cuelga sus sujetadores de la barra de la cortina del baño y deja tirada la ropa sobre sillas y sofás…

Nick Romeo es la fantasía de cualquier mujer; alto, moreno, tremendamente guapo, rico, buen amante y lo mejor de todo: le gusta cocinar y es extremadamente pulcro. Posee tal sentido del orden y la limpieza que choca con el desastre que es ella en labores domésticas…

Él dice que quiere una mujer independiente, pero cuando se topa con Rosalie, todo lo que quiere es cuidar de ella.
¿Cuál es el problema entonces? Pues un cambio de identidad, un robo ocultado cuando era menor de edad y una gran y curiosa familia italiana más que entrometida para su tranquilidad.

Hay ocasiones en las que una sale de compras con una lista bien definida de lo que debe traer a casa y resulta que hace caso omiso de sus propias anotaciones, eso es lo que me ha llevado a comprar este libro.
La sinopsis pintaba bien, pero como la autora para mí era totalmente desconocida no estaba yo muy animada, pero cual es mi sorpresa cuando empiezo a leerlo y me voy quedando flipada, a cuadros y todo de froma agradable.
Una historia que comienza de lo mas tonto (eso pasa casi siempre) pero que va cogiendo el ritmo desde el primer diálogo de los protas y es que ambos son la monda se les puede cortar por el mismo patrón, pero lo que más valoran ambos, por encima de todo, es su independencia. Y así se lo hace saber ella, dejándole pasmado, pues normalmente es Nick quien avisa a las mujeres.
Y a partir de ahí... todo es divertido, tierno y muy, muy ¿independiente? pero lo más increíble de la novela no es que el chico esté de toma pan y moja, ni que tenga el riñón cubierto, ni que sea atento, buen amante y divertido. Nooooooo, lo más increíble del chico (yo voy a pedir uno así en mi próxima carta a los reyes magos) es que es DON LIMPIO, pero con pelo. ¡Qué hombre! no sólo te cuida, te cocina y te saca al perro de paseo, te compra una aspiradora, pero no para que la pases tú, no, sino para él, para poder dejarte el pisito como los chorros del oro, vamos que es como el anuncio de kh-7, todas suspiramos si al llegar a casa nos encontramos al churri en toalla limpiando la inducción, pues el Romeo este te ordena hasta la ropa interior. (memorable el diálogo cuando ella busca un sujetador)
Y no sólo eso, ambos se resisten disfrazando o mintiéndose a ellos mismos de lo realmente sienten,las familias de los dos ( entrometidos donde los haya) se dan cuenta pero Nick y Rosalie erre que erre.
No soy de dar puntuación a los libros, pero este tiene una nota muy alta, es sobretodo divertido y no peca de experiencias religiosas de esas difíciles de entender. Van poco a poco, con detalles, con comentarios, con pequeñas cosas asumiendo la verdad.
Pero... siempre tiene que haber un obstáculo, pero es mejor que lo leías para no jorobaros el libro.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

PERDIDA EN TUS BRAZOS - LORA LEIGH

Jordan Malone, comandante en jefe de la Unidad de Fuerzas Especiales, ha hecho y visto demasiadas cosas para creer que merece algo mejor que la soledad. Frío e implacable, sabe que Tehya está enamorada de él, pero no duda en alejarse de ella después de una noche llena de magia y salvaje pasión. La joven es su mayor debilidad, su única debilidad… y eso es algo que no puede permitirse.
Sin embargo, cuando el peligro vuelve a cernirse sobre Tehya, Jordan acudirá en su ayuda sin titubear y cederá por fin a sus ansias de poseerla, de reclamarla como suya, de estrecharla para siempre entre sus brazos, de protegerla por encima de todo y aniquilar a cualquiera que amenace la seguridad de la mujer que ama más que a su propia vida.

Anda que no le tenía yo ganas ni nada al libro del comandante "casamentero" porque después de tanta aventura, espionaje, operación encubierta, consejos a sus subornidados y demás pues este tipo tiene que tomarse un respiro, digo yo.
Se supone que este es el 6º libro de la serie, por lo cual la editorial se ha dejado (no sé si a posta o no) dos títulos en el tintero (la historia del inglés, Travis, y la del ruso, Nik)
Cosa bastante extraña en Nefer, pues hasta ahora, a parte de la cuidada edición y presentación, no fallaba en estas "cositas" donde otros pecan tan a menudo.

Vayamos a la historia del comandante casamentero. Resulta que todos sus hombres han cumplido sus obligados años de servicio, han salido ilesos de mil y una emboscadas y peligros y además son felices con sus respectivas parejas, pues bien, sólo queda decirse adiós muy buenas y por fin disfrutar de la merecida tranquilidad.
Pues va a ser que no, porque ella, Tehya, tiene un pasado muy peculiar, como todos, claro, pero además proviene de una familia por parte de padre de lo más desesperante. Y por parte de madre otro tanto. Ha permanecido bajo el ala protector de la unidad ocho años pero ahora tiene que vivir su vida, a diferencia de sus colegas chicos no ha establecido ninguna relación seria ni lazos afectivos porque esta coladita por el comandante casamenterro.
Pues va lista, porque este, que el el más duro de todos (osea el seis pesetas) se retiene y contiene para no tocarla, pese a que lo desea como un loco.
Pero sabe que no puede ser el jefe y liarse con una subordinada pero... que disuelven el "equipo A" éste y zas, en el prólogo (una cosa que me encanta de Lora Leigh) ataca y mata, pero por supuesto, sólo ha sido una forma un tanto extraña de despedirse.
Pasan los días, los meses y el peligro que Tehya creía olvidado vuelve a amenazar su paz y serenidad, no olvida a Jordan pero acepta que él no va a dar su brazo a torcer, pero cuando las cosas se ponen feas él aparece con esa actitud de tranquila, nena, que ha llegado tu hombre para salvarte. Y eso es precisamente lo que ella no quiere.
A partir de aquí comienza la acción, con todo el equipo ayudando, para atrapar al HDP que amenza a la chica. veremos a los chicos duros con sus parejas lanzando comentarios sobre la actitud sobreprotectora de Jordan hacia Tehya, aunque siga terco como una mula y niegue la mayor. Eso sí, no puede quitarle las manos de encima.
Ni qué decir tiene que las escenas hot son muy hot, (marca de la casa) y que la trama para engancharnos al libro es también típica, pero oye, continúa atrapando al lector.
Sólo hay una cosita que me ha descuadrado. Si no recuerdo mal en ME DUELE AMARTE, el libro de John Vincent, hay un ex agente doble de la CIA (al cual la prota no soporta) que se lamenta de no encontrar a su hermanastra perdida hace tiempo, y la describe como pelirroja.
Una que está en casi todo, cuando leyó aquello estableció una conexión, pero claro, como faltan dos libros, pues a lo mejor eso se resolvió y ahora sólo estoy elucubrando.

De todas formas soy fan reconocida de la erótica y de esta autora, así que no puedo ser cien por cien objetiva.
Yo lo recomiendo.


viernes, 9 de septiembre de 2011

AMANTE LIBERADA (LOVER UNLEASHED) JR WARD



Payne, la hermana gemela de Vishous, está cortada por el mismo oscuro y seductor patrón que su hermano. Tras muchos años de encierro forzado a manos de su madre, la Virgen Escriba, por fin ha conseguido liberarse... sólo para enfrentarse a una gravísima herida. El doctor Manuel "Manny" Manello es convocado por la Hermandad para salvar a la hembra, pero cuando el cirujano humano conoce a la guerrera vampira sus dos mundos colisionan sucumbiendo a una innegable pasión.
Con tantas cosas en su contra, ¿podrá su amor ser más fuerte que las diferencias biológicas que los separan?


No sé cómo calificar este libro. He tenido la suerte de leerlo, y de verdad te deja totalmente descolocada.
Vamos a seguir viendo cómo van las cosas entre la hermandad y sus enemigos, la autora sigue enlazando los diferentes volúmenes para que no sea simplemente una historia entre dos personajes principales con happy end.
Lo más sorprendente del libro es, no sólo los protas, que cada uno tiene miga, sino quienes actúan de secundarios, y en este libro estaba cantado que V y Jane iban a ser co-protagonistas. (Ese V que está que se sale, ainssss)
Y no sólo eso, asistiremos a la vida cotidiana de ambos, no todo es una camino de rosas, hay espinas, y muchas. Entre esas espinas hay una que tooooodas deseamos sacarnos de encima ¿Qué pasa realmente entre V y el poli) Sabemos que están emparejados, sabemos que sus compañeras son comprensivas y todo eso, pero... ¿Ellos dejan de por ello de sentirse atraidos?  ¿Qué más pueden hacer el uno por el otro? aparte de comprenderse y liar un cigarrito, claro está. Hay una escena entre ambos MUUUU RELEVANTE Y REVELADORA, ajo y agua, a leerse el libro.
De la pareja protagonista, me quedo sin dudarlo con Payne, ¡Qué tía! decidida, guerrera, y eso a pesar de haber vivido enclaustrada por su querida mamá. (sabremos el por qué de tal conducta por parte de la Virgen escribana)
Todavía seguiremos con los encuentros y desencuentros entre Blay y Quihn, ahora que John está felizmente emparejado ya no necesita niñeras (cualquiera se mete con Xhex)
También tenemos pinceladas del pasado, (tan de la Ward) que al principio te descolocan y no parecen tener ningún propósito pero que a medida que avanza la historia dejan de ser paralelas para cruzarse.
Y por supuesto la marca de la casa: cerrar unas puertas y abrir otras para los próximos libros.
He echado de menos al Omega, estos restrictores de ahora son más descafeinados, ojo, siguen a lo suyo y joden siempre que pueden, pero lo del señor X, el señor O etc. tenía su gracia, y sobre todo el Omega con su misterio incorporeo, le daba su puntito a la guerra.

He leído por ahí que al año que viene saldrá el libro de Thor, Jooooo, ese si que tiene que ser la caña, porque el vampiro (al menos ya no está tan atormentado) las ha pasado más putas que en vendimia y se merece un happy enda a lo Ward, así a esperar toca.

Respecto a cómo se lo monta la autora para unir a un humano y a una vampira (dejando a un lado la oposición inicial de V a que su hermana se arrejunte con un doctor humano, pese a que es de los mejores en su campo y a la hermandad le viene de perlas) es un final, como siempre, extraño, seguramente criticable y cuestionable ( ya nos pasó en el libro de Jane y V) pero esta mujer es así, resulve a su aire. (Una pista: el poli tiene algo que ver, no digo más)




domingo, 14 de agosto de 2011

Reseña en PÁGINA TRAS PÁGINA

Cuando se acuerdan de una siempre es gratificante, pero cuando además alguien hace reseñas como ésta pues a una se le sube la bilirrubina y ¡!qué carajo! se emociona como una tonta.


Leer reseña.


Gracias, gracias y gracias.

jueves, 4 de agosto de 2011

DIVORCIO, reseña .

Una no termina de acostumbrarse a esto de las reseñas, pero he de reconocer que me gusta que la gente que se ha leído mi libro se acuerde de reseñarlo.
No me canso, ni me cansaré,  de dar las gracias.

En el blog de wendy han colgado su opinión sobre DIVORCIO.

Leer reseña.

¡Mil gracias!

jueves, 28 de julio de 2011

miércoles, 20 de julio de 2011

¡Otra más! por Dios, qué ilu.

    Os dejo el enlace a otra reseña de DIVORCIO (y perdonad que me ponga pesadita con el tema, pero no puedo evitarlo)

    Merche, de Yo leo RA, que es un cielo se ha acordado de mi libro y he aquí su reseña:

Reseña Yo leo RA

viernes, 15 de julio de 2011

La autora responde.

Me ha hecho una ilusión enorme recibir este correo electrónico que os copio:

>>Hola, mi nombre Luis y he leído tu novela. Es la primera vez que leo novela rosa. Mi chica se ha aficionado a estas novelas y me llamó la atención que se enganchara al libro de esa forma. Así que lo leí yo también.
Yo no sabía que las novelas de este tipo fueran así, y te diré una cosa: es muy diferente a la idea que yo tenía.
Me ha gustado. Te felicito por ello y seguramente leere alguna más.
Pero me ha surgido una duda, me he informado y vosotras las llamais novelas eróticas cuando hay sexo explicito. ¿Cual es la diferencia entre erotica y pornografía? Te lo pregunto porque cuando veis a un hombre que reconoce ver ese tipo de películas enseguida le acusais de vicioso o guarro o cosas peores. Y las mujeres siempre rechazais ver este cine porque decis que denigra a la mujer.
¿Por qué tu novela es erótica y no pornográfica?<<


Y también os copio la respuesta que le he enviado:
(le he pedido permiso para hacerlo)

   En primer lugar, mil gracias. Saber que un hombre se ha atrevido a leer una novela romántico-erótica me ha hecho muchísima ilusión. Pero te diré una cosa, si utilizas el término “novela rosa” de forma peyorativa cambia el chip. Es novela en el que el componente primordial es el romanticismo pero que tiene muchos más ingredientes para un cóctel variado. 
   Si vas a probar con otras lecturas ¡Genial! Así tú mismo te darás cuenta de lo confundida que está la gente y de los perjuicios que todavía existen (básicamente porque hablan sin saber) aunque añadiré que el cine porno convencional está pensado por y para hombres; aunque ya hay mujeres que se han dado cuenta de que visto desde otra perspectiva también puede gustar al público femenino. Te mencionaré como ejemplo a la directora Erika Lust Echa un vistazo a su blog.
  En segundo lugar, yo no calificaría como vicioso o guarro a alguien aficionado al cine porno, es una opción como otra cualquiera. (añadiré por si acaso que mientras seamos mayores de edad y todo sea consentido y aceptado no hay problema) Hay una frase que define muy bien lo que pienso, pertenece a la canción Justify my love (Madonna) : Poor is the man whose pleasures depend on the permission of another. Que traducido (y perdona mi deficiente inglés) viene a decir: pobre de aquel cuyos placeres dependan del permiso de los demás.
  Respecto a la diferencia entre erotismo y pornografía, para mí es muy simple.
  Si tomamos por ejemplo una peli porno al azar y analizamos la escena es: el sujeto XY se pone en la marca X e inserta la ficha A en la ranura B o C del sujeto XX, ella disfruta como una loca sin recibir apenas ninguna atención y él al final la pringa un poco para que se vea. O la segunda opción: sujeto XY (desde su marca en el suelo) observa como dos sujetos XX se frotan y refrotan hasta que decide intervenir o no, según le convenga. MERO EJERCICIO FÍSICO. Aunque ultimamente hay producciones más cuidadas todavía pulula por ahí mucho video casero montándoselo en sofás con horrorosos tapizados y donde ellos ni se han quitados los calcetines blancos (supongo que para no perder la tracción)
Dicho esto ¿Se aprecia la diferencia? Yo creo que sí, pero daré mi opinión de erotismo para dejarlo aún más claro.
   La erótica implica entre otras cosas (no necesariamente en este orden) :
   -Seducción. Básico, porque si no ¿Para qué desnudarse?
   -Deseo. Y no me refiero únicamente a la función corporal primaria.
   -Imaginación. Uso del órgano sexual más importante: el cerebro.
   -Sentimientos. ¡Ojo! No nos quedemos sólo en “cuanto te quiero” puede haber más (rabia, confusión, venganza, flechazo, demasiado tiempo en el dique seco, etc...)
   -Diálogos y frases que invitan, que resultan tan excitantes como la relación en sí.
   -Tramas paralelas (no siempre) pero que animan la relación. (intriga, suspense, desencuentros ...)
   -Un final acorde. No tiene por qué ser el happy end ...y comieron perdices.

Así que si tienes intención de acercarte de nuevo a una de estas novelas te adjunto una lista de autoras que pueden.

(No os la copio para no aburrir pero he incluido autoras varias tanto de contemporánea como de histórica)